Antisionismo es antisemitismo por definición

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Por Aaron Kliegman

 La semana pasada, la organización llamada La Voz Judía para la Paz (Jewish Voice for Peace – y conocida por sus siglas en inglés JVP), que pertenece a la parte izquierda del mapa político norteamericano, liberó una declaración donde explica que se opone al sionismo. La declaración incluye mentiras vergonzosas sobre el Estado de Israel pero hay que tomar con seriedad sus palabras porque ellas representan la  actitud antisionista hacia Israel.

JVP dice que “lo que guía a nuestra organización es la visión de justicia, igualdad y libertad a todos los seres humanos”, y que el sionismo, en controversia con esos ideales, creó “un país de apartheid donde los judíos tienen más derechos que otros” y donde los palestinos se enfrentan con una grave discriminación. En la realidad, no obstante, antisionismo como este es una forma importante que influye mucho sobre el antisemitismo actual.

 Este antisionismo, por definición, es idéntico a antisemitismo. Desde el punto de vista histórico, el sionismo fue el movimiento político que quiso establecer nuevamente un hogar nacional judío en Eretz Israel. Después que ese objetivo se alcanzó en 1948, el significado de ser sionista desde entonces y hasta el presente es el apoyo para la supervivencia de Israel como país judío próspero. Como resultado de esto, ser antisionista significa oponerse a la supervivencia de Israel como país judío próspero.

El antisemitismo no necesariamente busca la destrucción de Israel por medios violentos. Pero el antisionismo pide, como mínimo, cancelar al proyecto sionista y desestabilizar a Israel hasta el punto que en realidad cese de existir como la conocemos. Como ya lo escribí anteriormente, esto tendría consecuencias devastadores para los judíos israelíes, que viven en la zona donde la mayoría de los gobiernos no demostraron escrúpulos y cargos de conciencia en todo lo relacionado con la matanza de judíos”.

Aún cuando los antisionistas no quieren ver acciones de violencia contra los judíos en Israel, esto es exactamente lo que sucederá si su visión se cumple. “Hay un país judío verdadero con millones de judíos leales”, escribió últimamente Yoram Hazoni, el presidente del Instituto Herzl, en Twitter. “Los judíos aquí no renunciarán al estado y no lo entregarán a ninguna otra entidad política como lo que tal vez ustedes sueñan. La posibilidad de desarmar este estado sin asesinatos en masa de judíos es igual a cero”. Es decir, la única manera, eventualmente, de cambiar Israel con palestina, o crear un estado binacional, o cualquier otra cosa que sueñan los antisionistas, es luchar en el estado judío y por lo tanto matar un gran número de judíos. Aquí se trata de un tema de supervivencia nacional. Hay personas, probablemente los líderes de JVP, que son tal vez un poco ignorantes para poder entender esta verdad, pero ignorancias no es una excusa para perdonar los llamados reales de asesinato en masa en gran escala.

 El antisionismo actual hace más que cualquier otra organización al justifica el odio y las persecuciones de judíos. Vale sólo con mirar los millones de personas en el medio oriente que piden asesinar judíos, pero bajo el idioma antisionista de – “ocupación israelí”. “el sufrimiento palestino”, etc.

Los antisionistas usan las mismas intrigas que usaron los antisemitas contra los judíos durante miles de años.  No se debe definir antisemitismo como odio y persecución de judíos; en su lugar, el antisemitismo es el uso de estándar doble hacia los judíos, y lo que es más importante, relacionar a los judíos con el mal cósmico y diabólico que no se puede encontrar en ningún otro lugar. Tomen por ejemplo el lenguaje que usa la representante Ilhan Omar (Demócrata, Minnesota.), quien escribió en Twitter en 2012: “Israel hipnotizo al mundo, que Alah despierte al mundo y les ayude a ver los actos maliciosos de Israel”. El mensaje escrito por Omar durante el ataque militar israelí a Gaza, está todavía en la red social. Con sólo cambiar la palabra “Israel” por “judíos”, y Omar podrá integrarse con los que odian a los judíos desde la edad media.

Es increíble como Omar defendió su mensaje esta semana. Cuando la presionaron por televisión y le solicitaron explicar su elección de palabras, Omar contestó: “Yo recuerdo cuando sucedió, estaba mirando TV y sentí como que no tomaban en cuenta las vidas de otros en esta guerra, y estas desafortunadas palabras fueron las únicas que pude pensar en esa etapa”.

Omar agregó que hay “diferencia” entre críticas a la actividad militar del gobierno que “activa una política depresiva real y ataca “a ciertas personas de cierta religión”. Ella defendió su mensaje haciendo uso del mismo lenguaje que usaron los antisionistas cuando atacaron a Israel.

Dado que el antisionismo daña al estado judío y no al pueblo judío, esto es aceptable en ciertos círculos públicos.

Por supuesto que se puede expresar críticas hacia Israel sin que sea necesariamente antisemita. El problema es que el antisionismo se pasa muchas veces de la línea de crítica legítima cuando calumnian de manera escandalosa a Israel diciendo que es responsable de genocidio y apartheid, todo esto a fin de poder demonizarla y deslegitimizarla. Este lenguaje forma parte del esfuerzo para  llevar a cabo una guerra política y no para hacer uso de la libertad de expresión.

La gran ironía del antisemitismo es que sus seguidores buscan exactamente lo que impulsó a los judíos a adoptar el sionismo desde el principio: pueblo judío sin hogar nacional, que vive de la “caridad” de las fuerzas que querían matarlo o expulsarlo durante tan largo tiempo. Por lo tanto, el objetivo principal de Israel es defender a los judíos y servir como lugar de refugio con un ejército. Rechazar el sionismo es rechazar nuestra seguridad como pueblo judío.