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El antisemitismo desde entonces hasta la fecha

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Source: news1

By Itzjak Meir

The only way to combat anti-Semitism is to call it by its name * make public its psychiatry

Reality is not statistical. A fifth of the European population still believes that a few Jews rule the masses, or that certain Jews are many masses, that they bleed the economies and pass them into their veins and so on. That does not mean that a fifth of Europe is anti-Semitic. Nearly half of Hungarians and Poles. This means that anti-Semitism is a stubborn reality in Europe, since the Jews lived there, even before that. This means that as long as there is a Jew in the world, there will be many who, for them, will be the decisive one, the villain who makes the pact with all the magical beings worshiped by ghosts or beasts in the abyss. This means that the last thing the anti-Semite needs is to justify his reaction – even physical – to the Jews, are the facts or testimonies, quite the opposite. Anti-Semitism is built on the basis of fantasy, it is not critical of the Jews, it is fear. Anti-Semitism is the lack of ability to tell or identify the Jews, because clearly – uncovered and covert – they threaten the non-Jewish majority in the world.

Ningún progreso cambiará esto, porque progreso es el encuentro entre la racionalidad y el raciocinio, y el antisemitismo es el encuentro entre la racionalidad y la alucinación. Por lo tanto, no se puede luchar contra el antisemitismo por medio de hechos. Si millones en Francia – una potencia de medios de comunicación, la pionera en la cultura y la educación – no saben que hubo un holocausto, no Auschwitz en Polonia y no Gurs en la Francia de Vichi, esto no se corregirá aún recurriendo a toda la tecnología más actualizada de enseñanza por los mejores maestros y profesores. Ellos continuarán no sabiendo lo que estudiaron. Eso no es siquiera negar el holocausto, eso es falta de existencia de los sentidos de absorción de información cuando la misma se refiere a los judíos. El antisemitismo es una enfermedad crónica, ella erupciona cuando se destruyen tumbas de muertos que ya no pueden molestar a nadie pues están muertos, pero quienes sufren de antisemitismo tienen miedo de judíos tanto muertos como vivos, incluso más. La enfermedad emerge por la historia de pozos envenenados, de mujeres que profanan al nacido, por la desinfección por medio de cuarentena o exterminio.  

La única forma de combatir al antisemitismo es llamarla por su nombre. Publicar a los vientos su diagnóstico psiquiátrico, vivir con los cuerdos, que los hay, de lo contrario no serían locos, fomentar relaciones naturales no porque sean el porcentaje de sanos en Europa enferma sino porque ellos son toda Europa con la que fomentamos relaciones, así como los antisemitas son toda la Europa infectada con la que nosotros no fomentamos siquiera relaciones de información sobre el holocausto para que sepan que sucedió y existió.  

Antisemita es quien dice que no hubo holocausto, porque si no hubiera, no habrían judíos en el mundo, y los hay, cada día más. Todos los museos, todas las universidades, todas las películas, no cambiarán el hecho que no lo hubo.

Therefore, if we only refer to the anti-Semites as to the victims of an ancient epidemic that refuses to be cured because its patients have no cure, and we ensure our normalcy and live it with desire with vital and dynamic connections with all the world We will defend ourselves with the best and credible defense possible of abnormal anti-Semitism. Museums, universities and movies are for the healthy. The anti-Semites see in them the proof that the Jews continue to persecute humanity. Pathology.