El nuevo antisemitismo en la “Intelliguentzia” europea – por la Dra. Rivka Spak-Lisak

El nuevo antisemitismo en Europa es una nueva etapa del antisemitismo y se trata de una discriminación contra los judíos como pueblo. El nuevo antisemitismo oculta su verdadera esencia aduciendo que se trata de una crítica legítima contra las acciones de Israel en los territorios. Sin embargo, el antisemitismo se oculta bajo el anti-sionismo por medio de la negación del derecho del pueblo judío a un estado y la negación de la relación histórica entre el pueblo de Israel y la tierra de Israel, junto con el viejo argumento de que los judíos dominan al mundo por medio de la riqueza.

En Europa existen tres grupos con concepción antisemita: la extrema derecha, la segunda generación de emigrantes de los países islámicos y los grupos de la “intelliguentzia”.

El profesor Yehuda Bauer, del Departamento de Estudios del Holocausto de la Universidad Hebrea de Jerusalén, publicó una serie de investigaciones sobre el nuevo antisemitismo. En 1985 fue publicado su libro “La ola antisemita en el mundo de nuestros días: mitos y realidades”. También publicó varios artículos sobre el tema en diferentes publicaciones.

El profesor Yehuda Bauer se relacionó en sus investigaciones a las diferentes olas de antisemitismo que asolaron a Europa después de la Segunda Guerra Mundial, dividiendo dicha ola de antisemitismo en varias partes:

La primera ola: 1958-1960

La segunda ola: 1968-1972

La tercera ola: 1987-1992

La cuarta ola: desde 1999 hasta nuestros días.

Cada una de estas sub-olas tuvieron distintas motivaciones, en parte relacionadas con sucesos económicos que tuvieron lugar en Europa. Sin embargo, todas estas sub-olas tuvieron un fundamento común: se trata, a estar por el Profesor Bauer, de un antisemitismo latente que espera su oportunidad para estallar como resultado de cualquier crisis externa. Cada una de estas sub-olas esta relacionada con hechos que tuvieron lugar en el Medio Oriente, por las relaciones entre Israel y sus vecinos árabes. La primera ola se produjo a raíz de la Campaña del Sinaí, la segunda después de la Guerra de los Seis Días, la tercera se produjo a raíz de la Primera Intifada y de la Campaña Paz en la Galilea (la primera guerra del Líbano) y la ultima a causa de la Segunda Intifada y todo lo que sucedió a consecuencia de la misma.

A opinión del Profesor Bauer, el fenómeno que caracteriza a todas estas sub-olas es que el nuevo antisemitismo no es el mismo que en el pasado, que caracterizó especialmente a los estratos más bajos de la población, sino que se trata de un antisemitismo de clase media alta. Se trata de un fenómeno intelectual muy difundido en los medios de comunicación, en las universidades y en el ambiente académico, específicamente entre los grupos de la izquierda europea.

Hubo dos crisis que produjeron el nuevo fenómeno y que fueron el Holocausto y la creación del Estado de Israel. El Holocausto provocó incomodidad entre los europeos respecto de los judíos. El Profesor Bauer define esta situación como vivir junto con 6 millones de fantasmas. La situación provocó una peligrosa y cruel mutación en la cultura europea.

La creación del Estado de Israel provocó una sensación de alivio. Los europeos apoyaron la fundación de dicho estado, expresando de este modo su repudio por el pasado antisemita y con la intención de redimir lo hecho contra los judíos en Europa. Tenían la esperanza de que los judíos encuentren su hogar en Israel.

Sin embargo, la fundación del Estado de Israel llevó a un agravamiento en las relaciones entre Israel y los estados árabes y en el conflicto árabe-israelí. Dicho conflicto provocó una verdadera tragedia para los palestinos. Una de las piedras angulares de la concepción de la izquierda europea es el apoyo a los pueblos que luchan por su independencia. Al problema de los refugiados se agregó el problema de la conquista israelí en 1967 y la izquierda se opone en principio a toda conquista territorial.

Empero, el antisemitismo, que se mantuvo latente, se unió a la tragedia palestina para endilgarles a los judíos etiquetas tales como “genocidas” y/o “nazis”. Este tipo de etiquetas aplicadas a los judíos permitió a la “intelliguentzia” europea liberarse psicológicamente de los problemas emocionales que en ellos había creado el Holocausto. En relación a esto, los hechos no tienen ninguna importancia. Desde el comienzo de la Segunda Intifada murieron unos 2.000 palestinos, 1/6 de la cantidad de judíos transportados a Auschwitz en un solo día desde Hungría durante la primavera de 1944. La izquierda considera al terrorismo palestino como una lucha contra la dominación territorial, como una reacción contra las acciones de los israelíes y no al revés. Su apoyo a la lucha de los palestinos por su independencia, en su calidad de pueblo oprimido, los llevó a una oposición cada vez más creciente a la existencia de Israel como estado. Los grupos de la “Intelliguentzia” europea llegaron a la conclusión de que apoyar la fundación del Estado de Israel fue un error histórico que hay que corregir.

A estar por el Profesor Bauer, el nuevo antisemitismo es especialmente peligroso porque apareció junto con el antisemitismo islámico. Los medios de comunicación musulmanes adoptaron las ideologías nazis adaptándolas a sus necesidades. Dos mil millones de musulmanes están expuestos diariamente a la incitación genocida contra los judíos y contra Israel y así es como se unen dos olas: la ola antisemita europea y musulmana y la amenaza de genocidio respecto de los judíos. La izquierda europea se unió, al parecer, al extremismo islámico y a Ahmedinadz’ad, que llaman abiertamente al exterminio del Estado de Israel, exterminio que traerá aparejado la liquidación de toda su población.

El Profesor Bauer no niega las críticas contra la política israelí. El anti-sionismo no es necesariamente antisemitismo. Sin embargo, la negación de la existencia del Estado de Israel sin la exigencia de anular todos los estados nacionales – eso sí es antisemitismo y racismo. Quien sostenga que tan sólo los judíos no tienen derecho a la independencia es anti-judío y quien saca solamente a los judíos del conjunto por motivos nacionales – es racista y antisemita.

Y a la izquierda europea se le dirá que el Estado de Israel surgió por el derecho a la autodeterminación que tiene el pueblo judío como cualquier otro pueblo. La relación histórica entre los judíos y el Estado de Israel es un hecho histórico innegable. Si bien es cierto que la sensación de culpa de occidente respecto del Holocausto llevó a la resolución de la ONU en 1947 de la fundación del estado, el proceso ya había empezado en 1917, con la Declaración Balfour, el reconocimiento de la Liga de las Naciones de la creación de un Hogar Nacional para los judíos en Eretz Israel y el establecimiento del mandato británico en 1922. El Holocausto aceleró la fundación del Estado pero no fue el único factor de su fundación. Los palestinos perdieron una oportunidad de fundar un estado propio en 1937, en 1948 y durante todo el período que va desde 1948 hasta 1967, mientras se encontraban bajo gobierno árabe. También en 1967 se les dio otra oportunidad cuando el Primer Ministro Levi Eshkol emitió su declaración de “Territorios a cambio de paz”. Lo que sucedió después de haberse ignorado la propuesta de Levi Eshkol, es responsabilidad de ambas partes.

El nuevo anti-judaísmo

El Profesor Irwin Kotler es profesor de derecho en la Universidad de McGill y miembro del parlamento canadiense. Kotler publicó un artículo titulado “Los derechos humanos y el nuevo anti-judaísmo/alarma”.

En su artículo, Kotler explica la diferencia esencial que existe entre el antisemitismo clásico y el nuevo anti-judaísmo. El antisemitismo clásico es discriminación o negación del derecho de los judíos a vivir como miembros igualitarios en una sociedad libre. El nuevo antisemitismo es la negación del derecho del pueblo judío a vivir como miembro igualitario con plenos derechos en la familia de las naciones. El anti-judaísmo aísla y discrimina a Israel y al pueblo judío por medio de un tratamiento discriminatorio y separatista en el consenso internacional y señala a Israel y al pueblo judío como objetivos para el exterminio.

Kotler propone un sistema de índices para identificar el grado y la significación del nuevo anti-judaísmo. Estos índices se basan en principios de discriminación e igualdad en las leyes de los distintos estados y en la legislación internacional.

Kotler enumera 13 índices:

a. Antisemitismo existencial o de exterminio- se trata de las organizaciones terroristas que llaman públicamente a la destrucción de Israel y a asesinar judíos, de los preceptos religiosos de los ministros musulmanes extremistas que llaman también a la destrucción de Israel y al asesinato de los judíos como una obligación religiosa e Irán que incita a borrar a Israel del mapa y declara su intención de utilizar armas nucleares con fines genocidas.

b. El antisemitismo político – se trata de la negación del derecho del pueblo judío a su autodeterminación, la negación de la legitimidad y la existencia del Estado de Israel y su demonización, mostrándolo como símbolo de la violación de los derechos humanos.

c. El antisemitismo ideológico – que se expresa a través de la resolución de la ONU, que fue oficialmente anulada pero cuya influencia perdura – que “el sionismo es racismo”, Israel fue denunciado como “estado apartheid”, así como también la calumnia de que Israel es un “estado nazi”.

d. El antisemitismo teológico – se trata del antisemitismo islámico, que ve en los judíos y el judaísmo un enemigo declarado del Islam, convirtiendo la matanza de judíos en un precepto religioso. También esta el antisemitismo teológico cristiano, que considera a la Iglesia heredera del estatus del judaísmo ante Dios, puntualizando que la tierra de Israel pertenece a la Iglesia y no al pueblo judío y que el Estado de Israel surgió en forma ilegal.

e. El antisemitismo cultural – se trata en este caso de una moda difundida en el ambiente académico e intelectual respecto de legitimar el antisemitismo negando la legitimidad del Estado de Israel.

f. El antisemitismo europeo – aquí se trata del brote renovado de antisemitismo en Europa en los últimos tiempos y que se expresa en ataques contra sinagogas, escuelas, instituciones judías, personas a las que se identifica como judíos y propaganda contra Israel y los judíos basada en el horror, demonizando a Israel y negándole el derecho a defenderse del terrorismo. La actividad antisemita es común a la izquierda y a la derecha, que llevan a cabo manifestaciones en las que proclaman abiertamente “muerte a los judíos”.

g. El anti-judaísmo en el ámbito internacional: negación a Israel de igualdad ante la ley – Israel se transformó en algo así como “el judío colectivo” y el trato que se le dispensa se parece al trato que recibe el judío como individuo de la comunidad no judía. El trato discriminatorio hacia Israel se expresó plenamente también en la convención de Durban contra el racismo, pero se trata de un fenómeno constante en distintas organizaciones de la ONU, especialmente en la delegación de la ONU para los derechos humanos.

h. El anti-judaísmo administrativo: impide la participación de Israel y de organizaciones judías no oficiales en asociaciones locales.

i. El antisemitismo “avalado” por la ley – después que la resolución de la ONU respecto de que el sionismo es racismo fue puesta de manifiesto como cobertura de antisemitismo se cambió el sistema, y actualmente se pasó a calumniar a Israel en lo que respecta a derechos humanos. La ONU es muy activa al respecto.

j. El antisemitismo económico – aquí se trata del boicot árabe. En el pasado, el antisemitismo económico se expresaba en la discriminación de los judíos en vivienda, educación y trabajo y el boicot árabe obliga a las empresas que desean mantener relaciones comerciales con los países árabes a firmar contratos que comprometen a dichas empresas a boicotear a Israel, no emplear judíos y no promover a aquellos que ya están empleados en dichas empresas.

k. Negación del Holocausto – los judíos son acusados de “fabricar” el Holocausto, de “chantajear” a Alemania para que pague reparaciones y de fundar el Estado “ilegal” de Israel sobre tierra palestina. El tercer punto significa negarle a los judíos su pasado – los palestinos son los dueños verdaderos de la tierra – y la negación de su futuro, es decir, su derecho a un estado.

l. El terrorismo racista contra los judíos – se trata de los intentos de elementos terroristas de llevar a cabo atentados contra judíos y contra Israel, como por ejemplo los ataques de Hizzballah y Al-Qaida contra instituciones judías o el intento de atacar las Torres Azrielli.

m. El antisemitismo con aval del estado – aquí se trata de cultivar “la cultura del odio” contra los judíos e Israel por parte del estado y por medio de la incitación desde las mezquitas, escuelas y medios de comunicación. Por ejemplo, haciendo uso de los Protocolos de los Sabios de Sión”, de las calumnias de sangre y de símbolos y temas extraídos del antisemitismo clásico.

Para finalizar, el Profesor Kotler subraya que no espera que haya una relación de discriminación a favor de Israel, sino que finalice la discriminación en contra, es decir la implementación de distintos criterios sobre Israel respecto de otros estados.