13-10-2013

Decálogo de las leyendas y los estereotipos antisemitas más destacados

Fuente: http://www.toptenz.net/top-10-antisemitic-legends-stereotypes.php


Desde hace ya mucho tiempo que la cultura occidental es un baluarte de antisemitismo salvaje y escandaloso. Los judíos, que deben soportar burlas y escarnio como un pueblo extranjero y se los etiqueta como criminales, vienen sufriendo desde hace mil años persecuciones, intolerancia y violencia espeluznante. Estas tragedias imponen la pregunta de por qué el odio contra el judaísmo es tan profundo, e tantas y tan distintas culturas. Para poder terminar con el odio, debemos ante todo entenderlo. Existen varios sistemas para examinar las raíces del antisemitismo que ponen de manifiesto más que nada una investigación superficial de los relatos populares y los estereotipos locales respecto de este martirizado pueblo. He aquí diez ejemplos de los más difundidos y significativos de las leyendas antisemitas. De ningún modo se trata de una revisión detallada y profunda, pero sí proporciona un punto de partida para quienes buscan entender el desarrollo del antisemitismo.  

 

10. Envenenamiento de pozos

Una de las acusaciones  principales contra las comunidades judías de Europa se basaba en el aparente envenenamiento de pozos de agua. Puede encontrarse un ejemplo de ello en una ley promulgada por los líderes del Estado de Brandemburgo, en Alemania, en mayo de 1349: “… se dice que los judíos enviaron a muchas personas al otro mundo por medio del envenenamiento”. Muchos de estos rumores comenzaron aproximadamente en la época del brote de la peste negra. Tomando en cuenta el hecho que mucha gente no tenía la menor idea respecto de la forma en que se propagaba la peste negra, la idea que la epidemia era como resultado de un daño intencional o envenenamiento le pareció algo lógico a muchas gentes y comunidades. Cuando grupos sociales y políticos que ansiaban el poder le echaron la culpa a los judíos, las masas enfurecidas tenían más deseos que nunca de quemar comunidades judías enteras y masacrar a todos sus integrantes.

 

9. Mitad hombre, mitad bestia

Durante la Edad Media, las imágenes del diablo y de otros demonios revestían características físicas grotescas y bestiales. Estas características incluían “cuernos, colas, lenguas exageradas… (y también) otros rostros”. Estas características se aplicaban también a quienes se los consideraba servidores del diablo y sus demonios, es decir, los judíos. Algunas de las leyendas sobre los judíos subrayaban que tenían cuernos, cabeza y barba de macho cabrío y hasta orejas de cerdo. Las descripciones que mostraban a los judíos como monstruos o con aspecto grotesco se transformaron en algo rutinario. Los estereotipos referidos al aspecto externo de los judíos comenzaron a incluir características subhumanas: pies planos, piernas torcidas, fretne torcida, labios hinchados, etc.

 

8. Cerdos judíos (Judensau)

Los “cerdos judíos” era un motivo frontal que mostraba a los judíos mamando sencillamente de pezones de cerdos. Además, muchos de estos dibujos mostraron la teoría de los judíos comiendo excrementos frescos de cerdo, directamente del ano de la bestia. Satanás también figura frecuentemente en estas imágenes. Se lo muestra como entusiasmado por el consumo de la leche y la materia fecal de la cerda.

El motivo de la cerda de los judíos, que apareció por primera vez en Alemania durante el siglo XIII, permaneció como claro símbolo durante 600 años. Este motivo apareció grabado en madera, en afiches, en cartas de juego y en muros de catedrales. “La cerda de los judíos” comenzó a aparecer también en edificios y estructuras que no estaban relacionados con la religión, como por ejemplo en puentes y monumentos públicos, lo que hizo que el antisemitismo se muestre más y más institucionalizado en la vida cotidiana en esas zonas.

 

7. Médicos judíos que asesinan a cristianos

Dado que a los judíos se los consideraba como seres malvados, surgieron varias y distintas limitaciones respecto de las formas con las que los cristianos podían entrar en contacto con ellos. Uno de los rumores más perversos era el argumento según el cual estaba prohibido confiar de un médico judío, ya que éstos matan a sus pacientes cristianos. Estos rumores se vieron frecuentemente reforzados por la iglesia. Los consejos eclesiásticos de Valladolid y de Salamanca  advirtieron y dijeron en forma categórica que los médicos judíos “matan cristianos mediante la prescripción de sus recetas de medicinas”. Pero la idea de que los médicos judíos son asesinos se filtró también en el folklore local. Uno de los ejemplos de ello es el relato en un libro titulado “Der Giftpilz” (El hongo venenoso). El relato describe a una niña que ignora el consejo de una amiga y concurre a lo de un médico judío, el que cambia su aspecto y se transforma en Satanás. Por suerte, la niña logra escapar. Sin embargo, en otros cuentos el final no fue tan afortunado. 

 

6. El Golem

Un Golem es “una figura o una imagen a la que se le insufla vida por medio de una fórmula mágica”. La imagen del Golem, que lo caracteriza mayormente  como un robot o como un muñeco mecánico, es una figura popular en la mitología judía. De acuerdo a la tradición judía, el Golem despierta a la vida por medio de la escritura de uno de los nombres de D’s en letras hebreas, ya sea sobre su frente o sobre un pedazo de papel que luego se introduce en su boca.

 

Sin embargo, cuando comunidades no judías adoptaron ciertos aspectos de esta leyenda claramente judía, estas figuras se volvieron mucho más destructivas en su forma de ser. El escritor alemán Jacques Offenbach adaptó la leyenda del Golem a un relato titulado “El caldero de oro”. En este relato, a los personajes judíos se los describe como corruptos, y el mismo Golem es descripto como “la materialización misma del orgullo, la lujuria y la codicia”. La leyenda del Golem también fue adoptada en el seno de la era moderna y fue llevada varias veces a la pantalla, como la creación de Paul Wagner en el año 1920, “El Golem y cómo vino al mundo”. A pesar de los elogios recibidos por su acertada descripción de la vida judía en la Edad Media, Wagner también fue acusado de haber expresado sentimientos antisemitas en ese filme.

 

5. El Judío Errante

“El Judío Errante” es un personaje de la mitología cristiana, condenado a vagar por todo el planeta hasta el segundo advenimiento de Jesús, por haberlo empujado o haberle agredido en su camino hacia el monte Gólgota, antes de la crucifixión. La primera descripción documentada del prototipo del Judío Errante apareció en los escritos de Roger de Wendover, monje de la Abadía de Saint Albans. En este trabajo, el judío se convierte al cristianismo y desde entonces vive su vida en santidad. Con todo, la leyenda sirvió para reforzar la idea que los judíos fueron los maldecidos por D’s. Hay quienes sostienen que la frecuencia con que aparece la leyenda del Judío Errante, así como también la creencia aparejada que esa es la prueba de la maldad de los judíos, fue un factor directo de la violencia antisemita desencadenada durante la Edad Media. La leyenda del Judío Errante  también fue adoptada por los antisemitas alemanes en el sigo 19. Desafortunadamente, este hecho llevó a que se hiciese uso de la leyenda del Judío Errante también en los textos de propaganda del partido nazi.  

 

4. El deicidio a manos de los judíos

El “deicidio” atribuido a los judíos es la creencia de que los judíos son los responsables de la muerte de Jesús, y por lo tanto, de la muerte de D’s. Esta creencia se basa en distintas narrativas de la anunciación del cristianismo que sostienen que Jesús fue perseguido y crucificado por los judíos. Esto llevó a muchos cristianos a creer que era su obligación continuar castigando a los judíos porque su sufrimiento (el de los judíos) era la voluntad de D’s. Además, muchos creyeron que denigrar a los judíos en la sociedad era como una aseveración de la superioridad de la fe cristiana. Como resultado de ello, el continuo sufrimiento de los judíos tuvo como una especie de legitimación para la iglesia. La persecución de los judíos se transformó en una prioridad en lugar de ser una mera desviación cultural. Asombrosamente, la iglesia católica no se desdijo en forma oficial de las acusaciones de deicidio dirigidas contra los judíos hasta el Concilio Vaticano II del año 1965.

 

3. Prestamistas malvados

Uno de los estereotipos más antiguos y populares de los judíos es su avaricia y su falta de confianza en todo lo referente a dinero. Este estereotipo puede relacionarse en gran medida con las acusaciones contra los prestamistas judíos que exigen el pago de intereses usurarios por sumas de dinero que les prestan a cristianos. En épocas de inestabilidad económica, mucha gente sencilla, del pueblo, debió habérselas con prestamistas judíos. Según la historia, muchos de dichos prestamistas efectivamente cobraban intereses altísimos, dado que se encontraban en una situación de alto riesgo, expuesto a la violencia y a la amnistía de deudas por parte de gobiernos no judíos. Dado que un préstamo a interés estaba considerado como un crimen entre los cristianos, los altos intereses exigidos provocaban odio y escarnio. 

 

Uno de los ejemplos más famosos de este estereotipo aparece en la obra de William Shakespeare, “El mercader de Venecia”, en el personaje de Shylock, prestamista judío a interés que exige una libra de carne del otro protagonista, Antonio, cuando éste no puede saldar debidamente la deuda generada por el préstamo. 

 

2. Profanación de la hostia consagrada

Las primeras acusaciones por la profanación de la hostia consagrada, hechos de violencia o profanación contra el pan sagrado que se ofrece durante el rito cristiano de la comunión, en el que se come dicho pan sagrado, tuvieron lugar cerca de la ciudad de Berlín cerca del siglo 13. Durante los 600 años siguientes, las acusaciones a raíz de la profanación de las hostias se convirtieron en uno de los primeros justificativos para la persecución y la expulsión de comunidades judías enteras. Muchos judíos que fueron encontrados culpables de haber cometido tal delito fueron ejecutados.

 

Aunque por terrible que parezca la profanación de las hostias, es algo mínimo en comparación con las consecuencias y el tiempo que mantuvo su vigencia otro rumor espeluznante, al que siempre estaba unido. Se trata del rumor más grave de entre todos los que componen la lista…

 

1. La calumnia de sangre

Durante la Edad Media, los judíos fueron acusados de asesinar a niños cristianos, de juntar su sangre y su consumo. Hubo quienes sostuvieron que utilizaban la sangre para la preparación del pan ácimo de Pésaj (Pascua judía). Pero lo significativo no era necesariamente el uso que le daban los judíos, aparentemente, a la sangre de los niños, sino el hecho de que torturaban y asesinaban salvajemente a buenos cristianos con ese objeto. Las calumnias de sangre eran el principal motivo de los pogroms y de otras olas de violencia y de odio por motivos antisemitas en todo Occidente.

 

Sin embargo, las acusaciones por calumnias de sangre no se limitan únicamente al mundo cristiano. La leyenda de la calumnia de sangre también se filtró en el mundo árabe alrededor del siglo 19. Quizás el ejemplo más conocido de calumnia de sangre sea la “Historia de una madre superiora”, escrito por Jeffrey Chaucer en los “Cuentos de Canterbury”. En este relato, un chico de siete años de edad es salvajemente asesinado por unos judíos por haber entonado un himno cristiano mientras iba caminando por las calles de los judíos. Pero su cuerpo continúa cantando milagrosamente, de modo tal que atrae la atención de los cristianos del lugar, quienes cuelgan a los judíos por su crimen.