Alemania / 25-04-2012

Se publicará una edición crítica de "Mein Kampf"

El libro del tirano nazi será publicado en una nueva edición en Alemania, acompañado de comentarios. Así lo decidió esta tarde (martes) el gobierno en el estado de Bavaria, que es el propietario de los derechos de autor del libro de Adolfo Hitler "Mein Kampf" ("Mi lucha" en alemán). La resolución debería ser una solución al fuerte diferendo durante los últimos años respecto de la prohibición alemana de publicar el libro o partes del mismo.

El ministro de hacienda de Bavaria Markus Soeder dijo que la resolución se adoptó después de varios debates, algunos con la presencia de abogados, con el objeto de "aventar el misterio" alrededor del libro, que contiene datos autobiográficos de Hitler y las bases de la concepción del mundo del nazismo. "Queremos mostrar cómo el libro, con sus devastadores resultados, es un absurdo", expresó Soeder.

Hasta ahora, el gobierno bávaro prohibió la publicación del libro o citar partes de él, pero en el año 2015 vencerán los derechos de autor sobre "Mein Kampf" y éste pasará al espacio público. De este modo, cualquier persona en Alemania podrá imprimir y distribuir el libro sin necesidad de recibir autorización del estado, salvo cuando el editor "intente alentar el odio racial".     

En el comunicado se dijo que el objetivo era hacer que el libro sea lo menos atractivo posible en su aspecto comercial para los editores en el futuro. Lo que se teme es que organizaciones neonazis se basarán en el interés público del libro, que se desprende de la prohibición de editarlo, para promover sus ideas y agrandar su base de apoyo.

A principios del mes pasado, una revista del británico Peter McGee, "Zeitenzeugen"  solicitó incluir en una de sus notas polémicas citas tomadas del libro, pero el tribunal alemán prohibió la publicación, diciendo que sólo serviría a los planes de Hitler. La iniciativa de McGee despertó una encendida polémica en Alemania sobre el tema.

Precisamente el presidente del Consejo Central del Judaísmo alemán, Dieter Grauman, dijo entonces que se opone terminantemente a la publicación. "Lo mejor es que el libro no se publique, pero si no hay manera de evitarlo, entonces al lado del texto deben aparecer comentarios de historiadores." El Consejo no reaccionó aún ante la resolución del gobierno bávaro.