12-03-2017

La libertad de expresión y la libertad académica en el campus y la problemática del movimiento BDS

Fuente: goacta


Convicciones políticas polarizadas no es una novedad en el campus, pero las tácticas usadas por los partidarios de BDS son una fuente de preocupación, comenzando por la politización del plan de estudios y las organizaciones académicas y siguiendo por los esfuerzos de silenciar a los portavoces israelíes así como por las claras expresiones antisemitas en los campus. En un nuevo ensayo, ACTA renueva su llamado a la protección de la libertad de expresión y libertad de expresión académica en los campus y contra la campaña de BDS.  El reporte delinea las maneras de defender la libertad académica y la neutralidad institucional y crear un clima universitario en el cual tenga lugar una gran variedad de pensamiento político y social que se  exprese en discusiones importantes.

 

Resumen: En el corazón de la larga tradición de excelencia norteamericana en lo referente a educación superior, se encuentra el profundo compromiso a la libertad académica. La libertad académica, aunque a veces pueda ser incómodo y confrontarse con otros valores importantes en el campus, debe ser el principio supremo de la educación superior. La libertad académica que depende de la libertad de expresión en todas sus formas, estimula  conversación, investigación y discusión en el campus y en la clase, esta libertad de expresión asegura que los estudiantes y los educadores puedan preguntar libremente y defiende el derecho de las facultades para llevar a cabo investigación en tópicos controvertidos.

 

El movimiento BDS, que es un esfuerzo político internacional deliberado para dañar las relaciones comerciales y la cultura con el Estado de Israel, representa una de las mayores amenazas a la libertad académica en EE.UU. Los partidarios de BDS silenciaron voceros proisraelíes en los campus y cuestionaron los derechos de investigadores israelíes en leyes y política pública de dar a conocer sus opiniones. Algunas organizaciones de educación superior adoptaron una agenda política discordante con sus misiones académicas y votaron a favor de imposición de boicot y sanciones a Israel. Se produjeron abiertas expresiones de politización de planes académicos que promovían la agenda antiisraelí y lo más preocupante, hubo casos en los cuales se observó la participación de partidarios de BDS en actividades antisemitas en los campus.  Grupos antiisraelíes intentaron presionar a Consejos de  Administración/Asesores a tomar parte en el conflicto israelí-palestino y romper relaciones con instituciones israelíes de educación superior, violando la neutralidad institucional y su compromiso a la libertad académica.

 

No obstante, hay una serie de indicadores que atestiguan que la tendencia cambia. Los miembros de la asociación histórica norteamericana y miembros de la asociación de estudios de la lengua moderna rechazaron los esfuerzos de promover propuestas de boicot  que podrían haber causado la politización de estas importantes asociaciones disciplinarias. Un número creciente de investigadores, presidentes de universidades y responsables de toma de decisiones, muestran seria preocupación por los daños ocasionados por el movimiento BDS a la libertad académica y al diálogo abierto, y los legisladores en los distintos estados adoptaron medidas cuyo objetivo es disuadir a organizaciones que reciben financiación gubernamental (federal) de incorporarse al boicot, permaneciendo firmemente neutrales en cuestiones como la solución de dos países y los asentamientos. El artículo examina también la amenaza a la libertad académica, la conversación cívica y la libertad de expresión por parte del movimiento BDS y otras iniciativas similares que buscan atropellar la libertad de expresión.